domingo, 14 de diciembre de 2008

Con la navidad encima



Por primera vez puse un árbol de navidad en mi casa. En la casa de mis padres fue algo a lo que nunca se le dio importancia, por eso yo de grande tampoco se la di. Ahora todo es diferente y este año lo quise hacer para mi niño, y fue muy lindo porque pude ver la ilusión con que me ayudó a colocar una por una las esferas y las figuras del nacimiento, y aunque él es muy pequeño para saber lo que eso significa, todas las noches le da mucha alegría ver el árbol brillante y lleno de luz. Es increíble cómo un hijo te cambia la vida.



Y bueno, a estas fechas llevo ya dos posadas y cero regalos, pero eso sí! mucha diversión, en las que sólo me volví adicta a los juegos de cartas y las apuestas "de a mentis". Aquí con mis compañeros de trabajo más cercanos. ¡Felices fiestas para todos!

viernes, 12 de diciembre de 2008

Björk en San Juan de Dios

Según el periódico Mural, Björk pasó un buen rato con su familia comprando cosas en el Mercado Libertad, mejor conocido como San Juan de Dios, en el centro de Guadalajara.

Lo increíble es que sólo la autora de las fotografías reconoció a esta singular artista de fama mundial. Yo no sé qué habría hecho si me la encuentro!






miércoles, 10 de diciembre de 2008

Para recordar



Qué alegría me dio encontrar esta nota en la Sección de Sociales del Periódico el Sur, la cual guardaré con mucho cariño y qué mejor lugar que este espacio.

lunes, 8 de diciembre de 2008

El amor por los hijos



Con casi seis meses de embarazo, el sentimentalismo me brota por donde quiera y cualquier cosa relacionado con los hijos me arranca una lágrima, ya sea de tristeza, de ternura o de alegría. Como este post que me encontré en Bebés y más: Esta maravillosa fotografía titulada “Mis padres ya no saben dividir” se acompaña de este texto que la explica:

Mis padres ya no saben dividir

Estamos felices mi hermano y yo.

Esta noche hay un festín de doce piezas para cuatro.

Pero mis padres ya no saben dividir.

Será la edad.

O el amor.

Preciosa por su significado. ¿Qué no haríamos por nuestros hijos, que a la hora de repartir la comida somos capaces de pasar hambre para que nuestros hijos coman? El mensaje es original de este gran fotógrafo.

miércoles, 3 de diciembre de 2008

Oasis en Guadalajara

 


Después de tanta espera, Oasis por fin se presentó en la Arena VFG, donde esta vez fue mucho mejor nuestra experiencia desde el momento en que llegamos, todo ágil y sin contratiempos. Eso sin contar con que el estacionamiento fue cortesía de la casa.

Con gran expectativa por cómo se iba desarrollar ese magno evento, por momentos me preocupó el hecho de ver que la arena todavía lucía a la mitad de su capacidad faltando muy poco para las 8:30. Mi preocupación giraba en torno de que si las bandas internacionales no son bien acogidas en nuestra ciudad, dejarían de programar sus visitas, privándonos de su presencia.

Luego de localizar en la misma sección y en la misma dirección a nuestros amigos Carol y Hugo -aunque ellos en mejor lugar que nosotros- nos sentamos a esperar; mientras tanto, el joven de las cervezas me tentaba cada vez que pasaba. Pero el antojo se me fue cuando escuché el precio por un vasito del refrescante líquido: $65 pesos... que quéeeeeeeeee!!! Luego decidí que no eran tantas las ganas.

Con puntualidad inglesa se apagaron las luces cuando yo aún estaba disfrutando de mis churros con chile y limón, -eso sí no lo pude resistir- y los gritos y aplausos no se hicieron esperar; pero no... en el escenario no estaban todavía los hermanos Gallagher y compañía. Se trataba de un grupo desconocido para Iván y para mí -y para muchos de los presentes-, supongo. Dijeron llamarse The Secret Machines, y aunque no se escuchaban tan mal, luego de la segunda canción la gente comenzó a chiflar y abuchear, claro! ya no querían hacer más larga la espera y por fin ver en acción a su banda favorita. Los abucheos se detuvieron cuando de repente se escucharon los primeros acordes de una rola bastante conocida por nosotros: "Quisiera ser alcohol",sí! esa compuesta por el inigualable Saúl Hernández, el Jaguar Mayor, y fue muy grata la sorpresa de saber que una de las mejores bandas mexicanas traspasa de esa forma las fronteras. La versión no fue mala, pero me quedo con la original, aún cuando la voz de Saúl ya no es -por mucho- lo que alguna vez fue.

Y luego sucedió: A escena la imponente imagen de Liam y sus poses en el escenario, interprentando el repertorio elegido para la gira por México. Debo confesar que no disfruté como debiera de este concierto, ya que todo el tiempo la gente estuvo de pie y yo por mi estado no aguanté el cansancio luego de más de 10 horas de trabajo, así que tuve que tomar mi asiento por largos ratos y sólo escuchar y ver de vez en cuando la pantalla por un huequito, así como observar las caras de emoción de los ahí presentes, la mayoría de ellos -como Iván y yo- sólo moviendo la cabeza, brazos o pies, ya que muchas de las rolas eran del nuevo disco "Dig out your soul". La magia surgió impresionante cuando todo mundo coreó "Wonderwall". Así fue que pasamos un buen rato escuchando y conociendo en vivo a estos ingleses y su excelente música, librándonos de ser alcanzados por vasos con cerveza que empezaron a volar por toda la arena.